viernes, 17 de abril de 2026
17.4 C
Buenos Aires

Teatro: EL ÁRBOL MAS HERMOSO DEL MUNDO… de Betty a la jungla, el desafío de Orozco

LECTURA RECOMENDADA

Dramaturgia: Francisco Lumerman. Elenco: Ana María Orozco, Salvador Del Solar. Música original: Agustín Lumerman. Escenografía: Rodrigo Gonzalez Garillo. Iluminación: Ricardo Sica. Vestuario: Betiana Temkin. Sala: Moscú Teatro (Juan Ramírez de Velasco 535, CABA). Funciones: sábado 19 hs, domingos 20 hs. Únicas 10 funciones, hasta el 23 de marzo. Nuestra calificación: buena

Cuando uno decide asistir a una obra de teatro, las motivaciones pueden ser diversas: una recomendación, la curiosidad por un estreno o, como en este caso, el atractivo de un elenco que promete. En mi caso particular, la expectativa estaba puesta en Ana María Orozco, una figura conocida y querida por su icónico papel en Betty la Fea , quien ahora debuta en las tablas porteñas de Buenos Aires bajo la dirección de Francisco Lumerman en El árbol más hermoso del mundo . La combinación de una actriz de tal trayectoria con un director reconocido generaba, sin duda, un anzuelo irresistible. Sin embargo, al sentarse en la butaca, la experiencia no termina de cuajar del todo, y vale la pena desmenuzar por qué, con la intención de construir más que de destruir.

Empecemos por la dramaturgia. El texto, firmado por Lumerman, se siente algo frágil, como un bosquejo que aún pide ajustes. La obra dividir parecese en dos mitades que no terminan de dialogar entre sí: por un lado, la historia de “la desconocida” y un guardaparques solitario que lleva tres décadas perdido en la foresta; por otro, el relato de una actriz exitosa (un guiño evidente a Orozco misma) que, agotada por la fama, busca un respiro. Si bien ambas premisas podrían ser interesantes por separado, las juntas se perciben como dos piezas de microteatro que no logran tejer un todo coherente. El resultado es una narrativa que no invita a profundizar en los personajes ni despierta esa curiosidad que uno espera sentir al levantar el telón. Es una obra breve, de poco más de una hora, pero aún así deja la sensación de que le falta un pulido para encontrar su ritmo y su alma. Quizás con el rodaje de las funciones venideras, este texto aún en bruto pueda afinarse.

Pasemos ahora al trabajo actoral, que es, en parte, el gran imán de esta propuesta. Ana María Orozco sube al escenario con un carisma innegable y una calidez que traspasa la piel. Su presencia es magnética, y eso nadie puede discutirlo. Sin embargo, el teatro exige algo más que simpatía y gestos entrañables: pide una conexión profunda con el decir, con el rol, que permita al público atravesar la cuarta pared y sumergirse en la historia. Aquí es donde la cosa se complica. Orozco, con toda su bondad escénica, parece no terminar de habitar el personaje con la intensidad que el medio teatral reclama. Uno siente que está viendo a la actriz detrás del rol más que al personaje mismo, como si el eco de “Betty” aún resonara demasiado fuerte. Es un desafío comprensible para alguien que transita del formato televisivo al escenario, y no dudo que con el tiempo pueda encontrar ese registro que la haga brillar también en las tablas.

En contraste, su compañero Salvador Del Solar ofrece una interpretación más sólida y contenida. Hay en él una introspección que da coherencia a su personaje y que sostiene los momentos compartidos con Orozco. Su trabajo escénico logra anclar la obra en los pasajes donde el texto flojea, y eso es un mérito que merece destacarse.

Dicho todo esto, no estoy aquí para dictar sentencia ni para apagar las luces de este estreno. Mi mirada, como la de cualquier crítico que se precie, busca alumbrar lo que hay y proyectar lo que podría ser. El árbol más hermoso del mundo tiene potencial: un director talentoso, un elenco con nombres que pesan y una idea que, bien ajustada, podría florecer. Por ahora, el debut se siente un tanto cabizbajo, especialmente considerando la expectativa que genera una figura como Orozco. Pero el teatro es un arte vivo, y con funciones por delante, hay espacio para que esta obra crezca, se prometa y permita que Ana María Orozco despliegue todo su brillo, sin que terminemos viendo simplemente a “Betty en la jungla”. La esperanza está puesta en que, con el tiempo, este árbol teatral encuentre sus raíces y se alce tan hermoso como promete su título.

Mas articulos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ULTIMAS NOVEDADES

Dramaturgia: Francisco Lumerman. Elenco: Ana María Orozco, Salvador Del Solar. Música original: Agustín Lumerman. Escenografía: Rodrigo Gonzalez Garillo. Iluminación: Ricardo Sica. Vestuario: Betiana Temkin. Sala: Moscú Teatro (Juan Ramírez de Velasco 535, CABA). Funciones: sábado 19 hs, domingos 20 hs. Únicas 10 funciones, hasta...Teatro: EL ÁRBOL MAS HERMOSO DEL MUNDO... de Betty a la jungla, el desafío de Orozco