domingo, 30 de agosto de 2026
13 C
Buenos Aires

Del Colón a Barreda: en Buenos Aires hasta los muertos dan rating

LECTURA RECOMENDADA

Buenos Aires tiene un talento único: convertir cualquier cosa en espectáculo. El Colón tiene ópera. Los palcos, selfies. Los influencers, invitaciones. Los críticos, eufemismos. Moria… Moria tiene el monopolio del comentario. Y nuestro Crazy Presidente tiene algo todavía más extraordinario: una garganta capaz de convertir cualquier declaración en aria, cualquier insulto en coloratura y cualquier conferencia en una función de tres actos.

No sabemos si gobierna, declama o simplemente está haciendo una audición permanente para La Traviata. Pero una cosa es segura: ¡qué proyección!

Í

Agudo. Fortissimo. Sforzando. Coloratura verbal. Staccato de insultos. Legato de descalificaciones. Y un sobreagudo final que deja al país entero preguntándose si acabamos de escuchar una declaración presidencial… o el bis de un tenor enloquecido. La única técnica que todavía no domina es el pianissimo. Y quizá tampoco el silencio.

Mientras tanto, la nueva crítica cultural descubrió una fórmula extraordinaria: escribir 2.000 palabras sin decir si la función fue buena. “Una experiencia”. “Una propuesta”. “Una mirada”. Traducción: “No quiero que me saquen de la lista.”

El arte transforma. La cultura innova. El Colón democratiza. El Presidente comunica. Todo es histórico.

A

El influencer no vio la función. El crítico no se animó a decir que fue mala. El famoso fue al Colón… para que lo vieran. Y el Presidente… para que lo escucharan. 

Á Í Á …

VOLVIÓ BARREDA. Post mortem. Porque en Argentina ni la muerte consigue cerrar una historia. Barreda ya tuvo cárcel, televisión, polémicas y toneladas de titulares. Ahora vuelve convertido en contenido. El crimen, en serie. El asesino, en personaje. La tragedia, en entretenimiento. Y seguramente alguien anunciará: “La historia que todavía nos interpela.” Sí. Nos interpela. Pero primero: dale play.

No sabemos si aprendimos algo. Pero habrá reproducciones. No sabemos si recordamos a las víctimas. Pero habrá hashtags. No sabemos si es cultura. Pero habrá influencers. Y entonces aparece la gran pregunta: ¿Qué diferencia hay entre el palco, la alfombra roja, el atril presidencial y el true crime? Muy poca. En todos hay espectáculo. En todos hay público. Y siempre hay alguien dispuesto a vendernos una entrada. El Dr. Merengue apaga el habano. Mira el Colón. Mira Instagram. Escucha al Crazy Presidente. Mira el regreso de Barreda. Y sentencia: En Buenos Aires, hasta los muertos tienen segunda temporada.

Baja el telón. Los influencers buscan señal. Los críticos buscan palabras. El Presidente busca el próximo sobreagudo. Y el público… busca el próximo escándalo.                 Feliz domingo.

Mas articulos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ULTIMAS NOVEDADES