viernes, 20 de febrero de 2026
21.4 C
Buenos Aires

Ópera de un feminismo anticipado: Ariadna y Barbazul en el Teatro Real

LECTURA RECOMENDADA

Mailen UBIEDO MYSKOW
Mailen UBIEDO MYSKOW
Mailen Ubiedo Myskow es Licenciada en Composición (UCA). Actualmente cursa el Doctorado en Artes (UNA). Dirige la compañía de ópera Contemporánea Lírica y la Orquesta Atípica de los Nuevos Aires, ambas agrupaciones especializadas en la realización de repertorio musical de estreno. Preside la ONG C.A.S.A -Centro Artístico Solidario Argentino-, que desde 2010 lleva adelante clases y talleres de enseñanza musical de forma gratuita a niñas, niños y adolescentes de los barrios Ricciardelli (ex 1.11.14) y Fátima. Es directora de La Juvenil de Adultos, programa de Orquestas-Escuela para adultos, y productora del Festival de Ópera Villera y la Semana de las Orquestas-Escuela.

Madrid, 15-II-2026, Teatro Real. Ariane et barbe-Bleue – Ariadna y Barbazul , música: Paul Dukas. Libreto: Maurice Maeterlinck. sobre el cuento de La barbe Bleue de Perrault. Orquesta y coro titulares del Teatro Real. Dirección musical: Pinchas Steinberg. Director de Coro: José Luis Basso. Dirección de escena: Alex Ollé. Elenco:Paula Murrihy (Ariadne), Silvia Tró Santafé (La nodriza), Gianluca Buratto (Barbazul), Aude Extrémo (Sélysette), María Miró (Mélisande), Jacquelina Livieri (Ygraine), Renée Napier (Bellangére), Raquel Villarejo Hervás (Alladine), Luis López Navarro (Un campesino anciano). Nuestra calificación: muy buena

El Teatro Real de Madrid presentó una coproducción junto a la Opéra National de Lyon de Ariadna y Barbazul, con libreto de Maurice Maeterlinck y música de Paul Dukas. Estrenada originalmente en la Opéra-Comique de París el 10 de mayo de 1907, la obra se basa en el célebre cuento La Barbe Bleue (1697) de Charles Perrault.

Desde sus inicios, la ópera fue objeto de reparos: se la describió como una experiencia más cercana a un poema simbólico que a un drama tradicional y se cuestionó su supuesta falta de teatralidad. Sin embargo, esta producción desmiente con contundencia tales prejuicios al otorgarle una vitalidad escénica constante. Mientras la Nodriza queda deslumbrada por las riquezas tras las primeras puertas, Ariadna escucha el sufrimiento de otras mujeres y exclama: “Lo que yo amo es más bello que las piedras más bellas”. Allí se revela el núcleo ético de la obra: hay amor, sí, pero no romántico ni complaciente, sino un amor sororo, impregnado de deseos de liberación. Un planteo sorprendentemente audaz para una época en la que el feminismo aún no tenía nombre.

La dirección escénica de Àlex Ollé, marcada por la impronta física y performática que caracterizó su trabajo al frente de La Fura dels Baus hasta 2023, imprime al espectáculo un dinamismo constante que impide cualquier atisbo de quietud. Lejos de una lectura contemplativa, la puesta convierte el relato en una verdadera historia de emancipación: Ariadna no huye ni se repliega, sino que enfrenta a su marido y avanza con determinación hacia la liberación de esas mujeres a las que reconoce como hermanas. La acumulación y resignificación de los elementos escenográficos —que funcionan como escaleras inestables o como barricadas— intensifica la sensación de encierro, tensión y asfixia, desbordando el escenario y alcanzando al espectador.

A este clima contribuyen decisivamente la escenografía de Alfons Flores, la iluminación de Urs Schönebaum y el vestuario de Josep Abril. Luces y sombras —aquello que se intuye aunque no se vea— dialogan con la música y construyen una atmósfera opresiva, casi psicológica, que potencia el conflicto dramático.

Actrices con Paula Murrihy (Ariadna) en el centro. Foto gentileza © Javier del Real | Teatro Real

Desde el foso, la orquesta se convierte en un sostén narrativo esencial. La dirección de Pinchas Steinberg logra equilibrar el denso caudal orquestal con la claridad vocal, permitiendo que cada línea de canto se escuche con nitidez sin perder riqueza tímbrica. La partitura fluye con naturalidad, casi cinematográfica.

El coro, preparado por José Luis Basso, cumple un rol fundamental no sólo desde lo musical sino también desde lo escénico. Sus desplazamientos coreografiados y su interacción con el espacio aportan una dimensión corporal que refuerza la sensación de movimiento perpetuo, desesperación, violencia, o pasividad según la escena lo requiere. 

Entre las voces solistas, la mezzosoprano Paula Murrihy se impone con una Ariadna magnética, de gran presencia actoral y refinada línea de canto. También se destacan Silvia Tro Santafé como la Nodriza y Aude Extrémo en el rol de Sélisette. Las voces graves aportan un peso dramático especialmente eficaz: Gianluca Buratto como Barba Azul y Luis López Navarro como un campesino anciano ofrecen intervenciones breves pero intensas, cargadas de violencia latente.

Aude Extrémo (Sélysette), Paula Murrihy (Ariadna), Maria Miró (Mélisande), Renée Rapier (Bellangère) y Jaquelina Livieri (Ygraine). Foto gentileza © Javier del Real | Teatro Real

El conjunto de esposas encerradas adquiere, además, una solidez notable: Jaquelina Livieri (Ygraine), María Miró(Mélisande) y Renée Rapier (Bellangère) conforman un bloque vocal compacto y expresivo. Mención aparte merece la Alladine de Raquel Villarejo Hervás, quien, pese a tratarse de un papel mudo, transmite con elocuencia el agobio y la desesperación del cautiverio, convirtiendo el silencio en un recurso dramático de gran potencia.

Sorprende, sin embargo, que parte del público haya abandonado la sala tras el primer acto. Cuesta explicarlo ante una propuesta tan dinámica y musicalmente atractiva. 

En definitiva, esta producción confirma que Ariadna y Barbazul puede ser profundamente teatral y dinámica cuando se la aborda con imaginación y recursos. Al tratarse de una ópera escasamente representada, muchos espectadores se acercan a ella como a un territorio desconocido, dispuestos a dejarse sorprender tanto por la potencia visual de la puesta como por la intensidad expresiva de su música. Aquí, las mujeres dominan la escena no sólo como personajes, sino como verdadero motor ético y dramático del relato: la acción avanza impulsada por su deseo de libertad. La ópera se convierte así en un acto de resistencia y emancipación. Y es precisamente en ese diálogo con los conflictos sociales y políticos de su tiempo donde el género encuentra su mayor vigencia, proyectando su eco mucho más allá de las épocas y atravesando los siglos.

 

Mas articulos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ULTIMAS NOVEDADES

Madrid, 15-II-2026, Teatro Real. Ariane et barbe-Bleue – Ariadna y Barbazul , música: Paul Dukas. Libreto: Maurice Maeterlinck. sobre el cuento de La barbe Bleue de Perrault. Orquesta y coro titulares del Teatro Real. Dirección musical: Pinchas Steinberg. Director de Coro: José Luis Basso. Dirección...Ópera de un feminismo anticipado: Ariadna y Barbazul en el Teatro Real