El afinador (Tuner, Estados Unidos/2025). Dirección: Daniel Roher. Guión: Daniel Roher, Robert Ramsey. Fotografía: Lowell A. Meyer. Edición: Greg O’Bryant. Elenco: Leo Woodall, Dustin Hoffman, Havana Rose Liu, Lior Raz, Jean Reno, Gil Cohen, Ellyn Jameson, Tovah Feldshuh, Nissan Sakira. Nuestra opinión: buena.
Hay películas cuya premisa resulta tan atractiva que uno desea que estén a la altura de su propia idea. «Tuner», el debut en la ficción del documentalista Daniel Roher, pertenece a esa categoría. La historia de un joven afinador de pianos con oído absoluto y una dolorosa hiperacusia posee todos los ingredientes para convertirse en un thriller singular. Sin embargo, el resultado final es una obra interesante, aunque irregular.
Niki Wright (Leo Woodall) vive atrapado en una contradicción fascinante: posee un talento extraordinario para escuchar, pero cada sonido puede convertirse en una forma de sufrimiento. La primera mitad de la película explota muy bien esta condición, construyendo un personaje aislado, socialmente torpe y emocionalmente frágil.
En ese universo destaca la presencia siempre magnética de Dustin Hoffman, quien interpreta a Harry Horowitz con la calidez de un mentor y una figura paterna. Sus escenas con Woodall son, probablemente, lo mejor de la película. Allí el film encuentra una humanidad que luego se diluye cuando el relato gira hacia el thriller criminal.
El descubrimiento de que el extraordinario oído de Niki puede utilizarse para abrir cajas fuertes abre la puerta a una trama de delincuentes, contraseñas y mafiosos rusos que, si bien mantiene el interés, termina transitando caminos demasiado convencionales. El guion abandona parte de la originalidad de su punto de partida para convertirse en un thriller más reconocible y menos sorprendente.

Lior Raz aporta intensidad como el ambiguo Uri, mientras que Havana Rose Liu entrega una sensible interpretación de Ruthie, la joven pianista que representa para Niki la posibilidad de otra vida. Ambos personajes funcionan correctamente, aunque el libreto no siempre les concede el desarrollo que merecen.
Roher demuestra habilidad para generar tensión en las secuencias de apertura de cajas fuertes, filmadas con precisión y detalle. Hay momentos de auténtico suspenso y una atmósfera inquietante que se sostiene gracias a la fragilidad de su protagonista.
El problema es que «Tuner» termina siendo más interesante por lo que promete que por lo que finalmente entrega. Su extraordinaria premisa nunca alcanza toda la profundidad psicológica ni la complejidad dramática que parecía anunciar en sus primeros minutos.
No obstante, sigue siendo una propuesta digna de verse: un thriller elegante, bien interpretado y con suficientes hallazgos para mantener la atención, aunque incapaz de afinar del todo la partitura que tenía entre manos.
«Tuner» deja la sensación de una melodía incompleta: las notas son correctas, la interpretación es sólida, pero la gran sinfonía que prometía queda apenas insinuada.
