La gala de premiación en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad reunió a las nuevas voces de la lírica junto a la Orquesta Aeropuertos Argentina. Con Verónica Cangemi al frente, el certamen fortalece una plataforma de formación y oportunidades para los cantantes que aspiran a desarrollar una carrera internacional.
BUENOS AIRES. La formación de nuevas generaciones constituye uno de los desafíos centrales de la lírica contemporánea. En ese contexto, el Concurso Ópera Cangemi celebró su gala de premiación y concierto en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad, en una velada que conjugó música, reconocimiento y oportunidades concretas de desarrollo profesional para jóvenes cantantes.
Impulsado por la soprano mendocina Verónica Cangemi, el certamen busca tender puentes entre el talento emergente y los circuitos internacionales de la ópera. Más allá de la distinción artística, su principal aporte reside en generar instancias de perfeccionamiento y acercar a sus participantes a referentes e instituciones capaces de abrirles nuevas perspectivas profesionales.
La gala contó con el acompañamiento de la Orquesta Aeropuertos Argentina y la participación del maestro Matías Chapiro al piano, en un encuentro que puso en el centro de la escena a las voces participantes y el trabajo necesario para afrontar las exigencias del repertorio lírico.
Los premiados: oportunidades para el futuro
Uno de los reconocimientos más relevantes de esta edición fue el otorgado al barítono Román Jesús Coccalotto, quien obtuvo el premio para participar en la Young Artist Vocal Academy (YAVA), en mayo de 2027. La distinción contó con el incentivo y patrocinio de Alfredo Vilas y representa una oportunidad de formación especializada para continuar su desarrollo artístico.

El segundo premio fue compartido por Lucila Aiudi y Walter Vilches


Mientras que el tercer premio correspondió a Elisa Giraldo y Victoria Ratto.


Los reconocimientos distinguen el desempeño de los concursantes, pero también señalan una cuestión fundamental para el futuro de la ópera: la necesidad de acompañar el talento con herramientas de formación, experiencia escénica y vínculos profesionales que permitan transformar las condiciones vocales en una trayectoria sostenida.
Un jurado con experiencia internacional
La evaluación estuvo a cargo de un jurado integrado por profesionales vinculados a importantes instituciones y circuitos líricos internacionales.
Formaron parte del cuerpo evaluador Collin Michael Brush, director de la Sarah and Ernest Butler Houston Grand Opera Studio, de Estados Unidos; Alejandro Abrante, responsable de Relaciones Internacionales del Rossini Opera Festival, de Italia; y Alessandro Trebeschi, Casting Manager del Teatro Grande di Brescia y del Festival della Valle d’Itria.
Completaron el jurado los directores de orquesta César Bustamante y Ezequiel Silberstein, junto con Verónica Cangemi, fundadora y directora general del concurso.
La presencia de profesionales con experiencia en formación, dirección musical, selección de artistas y gestión de festivales aporta una dimensión especialmente significativa al certamen. Para los jóvenes cantantes, estas instancias también permiten acercarse a los criterios de evaluación y a las exigencias que encontrarán en audiciones y procesos de selección fuera de la Argentina.
Verónica Cangemi y la construcción de una plataforma lírica
La labor de Verónica Cangemi merece una consideración que trasciende su trayectoria como intérprete internacional. Su compromiso con las nuevas generaciones se expresa en la construcción de un espacio destinado a identificar voces, acompañar procesos de formación y facilitar el acceso a oportunidades profesionales.
En los principales centros operísticos del mundo, los programas de jóvenes artistas y las estructuras de Ópera Estudio cumplen una función decisiva: permiten profundizar la preparación vocal y musical, trabajar sobre la interpretación y adquirir herramientas para afrontar las particularidades de la vida profesional.

En esa misma dirección se inscribe la iniciativa encabezada por Cangemi, que cuenta con respaldo institucional del Teatro Colón. El desafío consiste en consolidar una estructura capaz de acompañar a los artistas más allá de una competencia puntual, conectando la formación local con las posibilidades que ofrecen los escenarios internacionales.
En un medio en el que el talento, por sí solo, no siempre garantiza el acceso a los grandes teatros, estas plataformas pueden marcar una diferencia. Las becas, los contactos profesionales y las instancias de perfeccionamiento constituyen recursos valiosos para quienes comienzan a construir una carrera.
El mecenazgo, un aliado de la cultura
Tras la gala en el Auditorio Nacional, la celebración continuó con una cena que reunió a ganadores, patrocinadores, mecenas e invitados especiales.

El encuentro permitió estrechar vínculos entre los jóvenes artistas y quienes contribuyen al sostenimiento de este tipo de iniciativas. El intercambio puso de relieve una dimensión muchas veces menos visible del desarrollo cultural: la importancia del apoyo privado e institucional para financiar oportunidades de formación y acompañar proyectos artísticos.
En el ámbito lírico, donde la preparación requiere años de estudio y una inversión considerable de recursos, el mecenazgo puede convertirse en un factor determinante. Su valor no se mide únicamente por el respaldo económico inmediato, sino también por su capacidad para generar condiciones que favorezcan la continuidad de los proyectos y el crecimiento de los artistas.

De Buenos Aires a Uzbekistán: la agenda internacional de Cangemi
La intensidad de la agenda de Verónica Cangemi quedó reflejada en un dato elocuente: apenas 48 horas después de concluir la gala en Buenos Aires, la soprano partió rumbo a Uzbekistán para continuar con sus compromisos internacionales.
Entre ellos se encuentran actividades vinculadas a Tamerlano, la ópera de Georg Friedrich Händel, en la producción asociada a la propuesta escénica de Stefano Poda, que ha circulado por escenarios del circuito lírico internacional.
Ese desplazamiento resume dos facetas de su actividad: la de una intérprete que mantiene su presencia en el ámbito operístico internacional y la de una impulsora de nuevas generaciones que dedica parte de su trabajo a crear oportunidades para otros artistas.
Formar hoy para llegar a los escenarios del mundo
La gala del Concurso Ópera Cangemi dejó como protagonistas a sus ganadores, pero también permitió poner en perspectiva el valor de una iniciativa que busca vincular la formación artística con la proyección profesional.
El verdadero alcance de estos proyectos se mide con el tiempo: en las oportunidades que logran concretar sus participantes, en su acceso a nuevas instancias de perfeccionamiento y en la posibilidad de construir carreras capaces de trascender las fronteras nacionales.
Para la lírica argentina, contar con espacios que articulen talento, formación y conexiones internacionales constituye una apuesta relevante. El desafío de Verónica Cangemi consiste en seguir fortaleciendo esa plataforma y convertir cada edición en un punto de partida para nuevas trayectorias.
Porque descubrir una voz es apenas el comienzo. El trabajo decisivo consiste en darle las herramientas y las oportunidades necesarias para que pueda hacerse escuchar en el mundo.
