mupa budapest

royal opera house

MOLINA CAMPOS en GALERIA USOMARZO... "Humor en nostalgia campera"......

Si hubo un artista absolutamente popular en el siglo XX, antes de las redes sociales, la conexión permanente y el mundo mediático…, ese fue el argentino FLORENCIO MOLINA CAMPOS (1891-1959). Fue, además, inicialmente reconocido no por un público académico, elitista, “conocedor” del Arte, sino por la población en general, particularmente en los ambientes rurales del interior del país. ¿Cómo? A través de los famosos almanaques de la empresa de calzado Alpargatas, que año a año, mes a mes, reproducían pinturas de este artista creadas especialmente para esos famosos calendarios.


Así, esos personajes de nuestro campo pampeano aparecen una y otra vez representados (lejos de la caricatura grotesca; al contrario) en escenas grupales o en solitario, pero en gran parte de los casos con su caballo. ¡Como no recordar las imágenes de los caballos de Molina Campos…!, tanto o más expresivos que el propio jinete. El almacén de ramos generales, las reuniones domingueras, el cabalgar por la pampa, tantos y tantos temas que quedaron en el inconsciente colectivo de muchas generaciones.
Por supuesto, Florencio Molina Campos era un artista de fuste. De una solidez técnica y expresiva propia de los grandes artistas. Como consecuencia de ello y de su obra (que mantuvo siempre la temática campestre que tanto conocía) llegó el merecido reconocimiento nacional e internacional. El propio Walt Disney al conocer su obra lo lleva a Estados Unidos a trabajar en sus estudios. Por tales motivos, hoy ya es un referente ineludible si se habla de los grandes artistas argentinos del siglo XX, y ya estamos acostumbrados a ver sus obras (como ocurre con los grandes artistas) casi exclusivamente en Museos de Arte.
Sin embargo la Galería de Arte URSOMARZO de Buenos Aires nos ha ofrecido, para deleite de los amantes de las artes plásticas y para el público en general, una muestra de un selecto grupo de obras de Molina Campos procedentes de 3 colecciones privadas de nuestro país. Galería Ursomarzo (con décadas en el mercado y exhibición del Arte, que ha tenido y tiene entre sus artistas nombres locales de reconocimiento nacional e internacional) albergó a los inigualables personajes que se hicieron famosos a través de los legendarios almanaques. Exquisita selección de obras; entre otras “Cuentos del viejo” (el único óleo sobre papel de la muestra), con su clima de suspenso, la atención del oyente y de los perros, y con un anciano frente al fuego cual “pitonisa” de las pampas. O “Don Lauro Pardal”, un pastel sobre papel de 1926, donde jinete y cabalgadura se integran, pero el caballo toma un protagonismo especial. “Los estribos” es una témpera de 1937, en ella otro jinete (pero sobre un caballo más “realista”) llega al almacén o pulpería que da nombre al cuadro. En “Juego de varones” los paisanos demuestran sus destrezas en el frontón de paleta, al lado del almacén de ramos generales.
Pero además, en este conjunto de obras, no puede dejar de mencionarse una joya: la obra “Paisaje”, un “simple” camino en la pampa, sin ningún personaje, con una línea de horizonte muy baja y un cielo de nubes. Es una témpera sobre papel de apenas 9 x 12cm. Cuadro de una factura única, que está a la altura de, por ejemplo, las mejores obras de Jean BaptisteCorot. Una verdadera maravilla.
Por todo esto, ha sido una feliz sorpresa y una alegría volver a ver las obras y los personajes del gran Florencio Molina Campos, visitando ellos esta siempre atrayente ciudad de Buenos Aires.